Eso es muy duro
Bowl of lilacs
My lilacs died today, floating in a bowl.
All week I watched them pushing away,
their pruned heads swollen together into something
like anger, making a brief comeback
toward the end, as if secretly embalmed.
Just before your death, I cut your hair;
so when you were laid out you looked like yourself.
Then some men screwed planks over your coffin.
I held a towel to my face. Once, in a light-bathed kitchen,
naked and blissfully myself, I scrambled us eggs
and felt the act of lookint and perceiving
was no longer something undestood
from the exterior. It was pure being:
saturated and raw as a bowl of lilacs.Bol de lilas
Mis lilas murieron hoy, flotan en un bol.
Toda la semana observé cómo iban desfalleciendo;
sus cálices cortados se recobraron llenos de algo
parecido a la ira, presentando una ligera mejoría
hacia el final, como secretamente embalsamados.
Justo antes de tu muerte te corté el pelo,
así, una vez amortajado, parecías tú mismo.
Luego unos hombres atornillaron la tapa de tu féretro.
Sostenía una toalla en mi cara. Hace tiempo, en una cocina iluminada,
desnudo y exultante, al prepararnos unos huevos revueltos,
sentí que el acto de mirar y percibir
era algo que ya no se entendía
desde el exterior. Aquello era el ser puro:
rebosante y natural como un bol de lilas.Henri Cole, Blackbird and Wolf
traducido por Eduardo López Truco, para La apariencia de las cosas, Quálea Editorial.
Una de las novedades más ocultas y jugosas del mercado de las traducciones, por Quálea Editorial. Editado de manera exquisita e introducido por el traductor/intérprete quien, según relata en la introducción, contó con la ayuda del propio poeta.

No conozco al autor, pero me ha recordado unos versos de Eliot:
But to what purpose
Disturbing the dust on a bowl of rose-leaves
I do not know.
Luego está también el comienzo de ‘La Tierra baldía’, que habla de las lilas que brotan de la tierra muerta.
Saludos
Muy acertado el comentario. Es más, diría que el poema está cruzado por múltiples referencias, por ejemplo, la que tú indicas: T. S. Eliot de The Wasted Land
April is the cruelest month, breeding
Lilacs out of the dead land, mixing
Memory and desire, stirring
Dull roots with spring rain.
Pero más interesante, yo creo, es la hábil incursión del poema (y del poeta en general) en la filosofía, habida cuenta de que esto que doy a entender por “filosofía” no es más que el reverso del mismo camino que recorre la poesía, en fin, el descubrimiento, el desocultamiento, la aletheia.
Por extenderme un poco: ni una cosa ni la otra han estado jamás separadas en lo que se refiere a conocimiento del mundo o de la “realidad” o al menos en plantear las preguntas adecuadas o que más se aproximen a esto, salvo que uno se “haya olvidado” de ese camino por descuido o pero que se haya querido olvidar por algún oscuro motivo que aquí tampoco vamos enumerar, sobre todo por lo que nos pueda tocar.
En este último caso un poema se convierte en lo mismo que un anuncio, una receta médica o un texto legal: por su utilidad es justo lo contrario a un poema (en realidad cualquier obra de arte (es/debe ser) una obra inútil, todo lo demás es política, esto es, mercado).
Pues bien, que un norteamericano (y no es el único) se lance a recorrer ese camino sin conocer a ciencia cierta a dónde le va a llevar, es decir, a hacer poesía desde las herramientas que ya proporciona la poesía (y no hablo de tradición, sino de la parcela del lenguaje que trata sobre la prosodia, la creación de imágenes, etcétera) y no cualquier otra cosa, demuestra, cuando menos, una honestidad intelectual infrecuente en otros autores. Y allí, que no se estila tanto hablar de Heidegger et al., va el tipo este y te clava los siguientes versos:
“[...]sentí que el acto de mirar y percibir
era algo que ya no se entendía
desde el exterior. Aquello era el ser puro:
rebosante y natural como un bol de lilas.”
Que toda esa chapa que os meto y toda la que os pudiera meter, se pueda abreviar, por este mismo camino pero con otro sentido, en apenas catorce versos, eso, eso, eso-ahí, eso es un poema.
¡Habló!