El proceso de creación III

In: reflexiones

16 feb 2009

Flunitrazepam

(extraído del a Wikipedia)

Desired effects
[...]
The main pharmacological effects of flunitrazepam are the enhancement of GABA at the GABAA receptor. Like other benzodiazepines, flunitrazepam’s pharmacological effects include sedation, muscle relaxation, reduction in anxiety, and prevention of convulsions.

Adverse effects

[...] Thus flunitrazepam and other benzodiazepines cause a deterioration in sleep quality.

Suicide

[...] In studies in Sweden, flunitrazepam was the second most common drug used in suicides, being found in about 15% of cases.

Drug-facilitated sexual assault
[...] Flunitrazepam is known to induce anterograde amnesia in sufficient doses; individuals are unable to remember certain events that they experienced while under the influence of the drug. This effect is particularly dangerous when flunitrazepam is used to aid in the commission of sexual assault; victims may not be able to clearly recall the assault, the assailant, or the events surrounding the assault.

El flunitrazepam o el Rohipnol es un símbolo de la contradicción médica, y más específicamente, psiquiátrica. Como todas la benzodiacepinas, su cometido es el alivio sintomático de estados de ansiedad graves pero los efectos adversos incluyen, en no pocas ocasiones, los mismos efectos que pretenden soliviantar.

La ansiedad quizá se entienda mejor desde su raíz latina, angustia.

El Rohipnol también se le ha llamado la rape drug puesto que su ingesta produce amnesia anterógrada y mezclada con alcohol desprovee de voluntad y capacidad de recordar lo sucedido a la víctima de una violación. Fue muy famosa en colegios mayores universitarios, y creo un pánico social que llevó a su prohibición en EE. UU.

La angustia es un miedo desplazado, un mecanismo psicofisiológico “erróneo”: las fobias, las neurosis, etcétera son reacciones desproporcionadas a situaciones que, en principio, no suponen un peligro inmediato (físico) al que las sufre.

Haz caso ya, no te alejes, el diácono
que ruge en el interior de la piedra
que guardas en el interior del estómago está
clamando desde los cimientos de tu ser.

Lo más enervante, lo que más me hunde de estas petites fetes que nos marcamos, es cuando a las seis o siete de la mañana, en ausencia del alcaloide con yeso o de alguna sustancia que haga mi conciencia más persistente allá de las dos de la tarde, aparece mi padre, dentro de mí. Tengo el padre, decimos. Ahí es cuando se acaba esa obstinación de nuestra psique en permanecer fuera del espacio y el tiempo. Uno deja de flotar en las conversaciones enrarecidas por el tabaco y el etileno de cocaína enturbiando orquestralmente los receptores dopamínicos y se proyecta (no siempre de una manera puramente mental, todo depende de la intensidad de la juerga corrida) en frente de ti: un amigo vomitando, la chica que querías tirarte con la sombra de ojos corrida y el pelo apestando a tabaco, un completo desconocido que te invita a un tiro justo cuando empieza a amanecer. Piensas, entonces, en qué pensaría tu padre si te viera en ese momento. Y entonces, ante la terrorífica imagen de tu viejo levantando una ceja, reprobándote, con esa expresión asquerosa con la que parece decir: tú sabrás lo que haces, entonces, es cuando más sentido aceptar ese tiro. Así que bajas la cabeza, tú también. Y así matas al padre por media hora más.

Historias del Kronopios, Julio Mañas.

El diácono es la prueba de la ausencia directa de Dios pero la permanencia de su legado: la Ley. Él -el díacono- es el representante, el depositario de la moral que rige la costumbre. Y como tal, no habla desde el corazón -puesto que el corazón no habla lenguaje alguno, Dylan Thomas

[...] I have been told to reason by the heart,
But heart, like head, leads helplessly [...]

Should lanterns shine.

Sin embargo, “interior” se repite en dos versos contiguos y no destruye, anula, la capacidad lírica de la estrofa entera. El interior de la piedra es lo que el estómago a los cimientos del ser: una tautología. El ser dentro del ser.

La paradoja de Russell (el cuento del barbero)

En un lejano poblado de un antiguo emirato había un barbero llamado As-Samet diestro en afeitar cabezas y barbas, maestro en escamondar pies y en poner sanguijuelas. Un día el emir se dio cuenta de la falta de barberos en el emirato, y ordenó que los barberos sólo afeitaran a aquellas personas que no pudieran hacerlo por sí mismas. Cierto día el emir llamó a As-Samet para que lo afeitara y él le contó sus angustias:

En mi pueblo soy el único barbero. Si me afeito, entonces puedo afeitarme por mí mismo, por lo tanto no debería de afeitarme el barbero de mi pueblo ¡que soy yo! Pero si por el contrario, no me afeito, entonces algún barbero me debe afeitar ¡pero yo soy el único barbero de allí!

El emir pensó que sus pensamientos eran tan profundos, que lo premió con la mano de la más virtuosa de sus hijas. Así, el barbero As-Samet vivió por siempre feliz.

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Este es el blog de Raúl Quirós Molina, autor de varios libros de poesía y en proceso de publicación del libro de relatos Un hombre cae de un edificio También mantiene el blog de humor Mugu