Archive for Febrero, 2009

Siempre te quedará algo de mí.

Feb 28 2009 Published by raulquiros under relatos

No supe como actuar. Yo, que he comido en muchos restaurantes, buenos, malos, elegantes, informales, de comida casera y de refinamiento contemporáneo, y que en todos hice uso de los servicios, ¡diantres! jamás me había topado con un cadáver. ¿Sería costumbre en las bodas dejar una persona finada en los retretes?

Os odia con amor, Daniel. John Matter.

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Oficialmente cuerdo

Feb 25 2009 Published by raulquiros under reflexiones, teatro

Fluoxetine hydrochloride, trade name Prozac, 20mg, increased to 40mg. Insomnia, erratic appetite, (weight loss 14kgs,) severe anxiety, unable to reach orgasm, homicidal thoughts towards several doctors and drug manufacturers. Discontinued.
Mood: Fucking angry
Affect: Very angry.

Hidroclorido de fluoxetina. Nombre comercial Prozac, 20 mg, aumentado a 40 mg. Insomnio, apetito errático (pérdida de peso: 14 kg.), ansiedad severa, anorgasmia, pensamientos homicidas dirigidos hacia varios doctores y fabricantes de medicicamentos. Interrumpido.

Estado de ánimo: Cabreada de cojones.
Estado mental: Muy cabreada.

4.48 Psicosis, Sarah Kane

El Prozac es tan sólo placebo.

Buscó en una pila de periódicos al lado de la chimenea hasta que encontró la noticia. Le lanzó el periódico sobre el regazo.
— Mira. Una red por toda Europa. Hasta raptaban a los niños y los drogaban.
— ¿Qué quieres demostrar con eso? Este es un barrio tranquilo. Nunca hemos tenido ningún problema. Por eso nos cambiamos de casa, ¿recuerdas?
— Precisamente porque es un barrio tranquilo. La gente es más confiada.
— Nadie va a raptar a ningún niño aquí.
— Pero mira al tipo ése. No es de aquí, eso seguro.
Se levantó del sillón y miró a través de la ventana junto a su mujer.
— ¿Dónde?
— Allí, en el banco junto al columpio.
— Es casi un chaval.
La mujer cogió el periódico y le señaló un párrafo.
— “Doctores, profesores hasta adolescentes formaban esta siniestra red”. ¡Adolescentes!
— No hay que ser alarmistas. Ese “tipo” es un crío. Seguramente vaya allí y se fume un cigarrillo o haga pellas.
— O se fume un porro.
— O se fume un porro, qué más da.
— O sea — dijo la mujer cruzando los brazos —. Que te sientes más seguro si tu hija juega al lado de un drogadicto que de un pederasta, ¿no es eso?
— Por Dios, Maricarmen — dijo volviéndole la espalda —. Todo el mundo ha fumado porros en los parques. Incluso tú y yo.
— Sí claro. Pero eran otros tiempos y nosotros teníamos la edad.
— ¿Qué edad? Los niños aprenden antes hoy día.
— Así que no te importaría que Iris fumase porros.

La familia, Ernst DeBroglie

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El proceso de creación V

Feb 19 2009 Published by raulquiros under poesía, reflexiones

“No sé, a veces los árboles,
su ceniza, se cimbrean, parecen
morir de pie y su sombra es su lápida
sin nombre.”

Aquí hay una clara irrupción en el ritmo: “los árboles/su ceniza, se cimbrean”. “Los árboles y su ceniza”, son la que nace y lo que resulta de la muerte: “morir”, “lápida” y “sombra” sólo pretenden dejar claro “el mensaje”, me parece con una insistencia casi infantil.

En “morir de pie y su sombra es su lápida” se rompe una sinalefa, luego es necesario incluir una coma entre “pie” y la conjunción. O destruirlo.

En “No sé, a veces los árboles” ocurre justo lo contrario, la sinalefa se mantiene pero se rompe por la coma, convirtiéndo un heptasílabo en octasílabo.

Hay una aliteración del sonido “mbr”: “cimbrean“, “sombra“, “nombre“. Es una precisión técnica mas puede resultar molesta al oído si no se maneja adecuadamente. La parte simbólica es simplista aunque efectiva en el imaginario del narrador poético (árboles agitándose sobre su propia sombra – como proyección de un futuro que sólo conduce a la muerte, la lápida).

¿Para qué nos agitamos tanto? Para volver a ser lo que éramos antes de ser.
Emile Cioran

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El proceso de creación IV

Feb 18 2009 Published by raulquiros under poesía, reflexiones

No, entiéndeme, no soy de esos hombres afeminados que viven en un mundo de ensueño y que piense que tú eres su hombre ideal, y que atiborrarán tu teléfono móvil de mensajitos absurdos, y te escribirán poemas, y reposarán su cabeza lacrimosa sobre tu pecho grueso y hablará de sus anteriores novios, y del daño irremediable que le han hecho, y de que las cicatrices del corazón no se puede curar (puag, hasta yo mismo me detesto por ser capaz de decir algo así). Pero creéme, y no pienses que estoy loco, y mucho menos loco por ti, que cuando digo que, de repente, comienzo a ver señales, rasgos y símbolos que me recuerdan a ti, no estoy haciendo una metáfora. Es que de verdad pienso que tú mismo lo vas dejando adrede por la ciudad, en mi oficina, incluso en canciones que he escuchado cientos de veces escucho tus ironías, tus despistes, tu ingenuidad, tu ternura. ¿Enamorado? No creo que esté enamorado. El tipo de amor que tú y yo tenemos hay que inventarlo, de cero, desde la destrucción misma de nuestros universos en colisión. Por eso fracasamos constantemente. Por eso te pienso con amargura. Por eso nos queremos, tú y yo.

Aventuras y desventuras en un armario, Rodrigo Batueca

 

“Acaso no se comprenden
tus pies de barro con aquel futuro
que imaginaste en la región desértica [...]”

¿Cómo asimilar, humanamente y de una vez por todas, lo que quieren decir expresiones vulgares como “caminar hacia el futuro”? Es una sentencia terrible. El verbo y su preposición ya determina un espacio físico a recorrer, una geometría, “futuro” refiere a un tiempo. Caminar hacia el futuro es restringirse a una arquitectura cartesiana, a la vectorización, X(t), Y(t), Z(t).

El lector avieso, cínico, que hiede a biblioteca rancia y edición facsimil reprochará: “se hace camino al andar.” Andar, sí, eso no es “caminar hacia el futuro”. Andar, desnudamente, es vagar sin dirección completa, desconocido, perdido, aleatorio, mortal.

El que “camina” hacia el Futuro ya establece su condición: irse despedazando, desmembrando, descascarillando, deshelando, como una estatua con pies de barro, en su camino. Y así se disolverá cuando su ansiado Futuro llegue (“que al final del camino no hay nada“).

¿Se pueden comprender los pies de barro en un territorio que no existe? Quizá “corresponden”, por su lógica encajaría mejor.

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El proceso de creación III

Feb 16 2009 Published by raulquiros under reflexiones

Flunitrazepam

(extraído del a Wikipedia)

Desired effects
[...]
The main pharmacological effects of flunitrazepam are the enhancement of GABA at the GABAA receptor. Like other benzodiazepines, flunitrazepam’s pharmacological effects include sedation, muscle relaxation, reduction in anxiety, and prevention of convulsions.

Adverse effects

[...] Thus flunitrazepam and other benzodiazepines cause a deterioration in sleep quality.

Suicide

[...] In studies in Sweden, flunitrazepam was the second most common drug used in suicides, being found in about 15% of cases.

Drug-facilitated sexual assault
[...] Flunitrazepam is known to induce anterograde amnesia in sufficient doses; individuals are unable to remember certain events that they experienced while under the influence of the drug. This effect is particularly dangerous when flunitrazepam is used to aid in the commission of sexual assault; victims may not be able to clearly recall the assault, the assailant, or the events surrounding the assault.

El flunitrazepam o el Rohipnol es un símbolo de la contradicción médica, y más específicamente, psiquiátrica. Como todas la benzodiacepinas, su cometido es el alivio sintomático de estados de ansiedad graves pero los efectos adversos incluyen, en no pocas ocasiones, los mismos efectos que pretenden soliviantar.

La ansiedad quizá se entienda mejor desde su raíz latina, angustia.

El Rohipnol también se le ha llamado la rape drug puesto que su ingesta produce amnesia anterógrada y mezclada con alcohol desprovee de voluntad y capacidad de recordar lo sucedido a la víctima de una violación. Fue muy famosa en colegios mayores universitarios, y creo un pánico social que llevó a su prohibición en EE. UU.

La angustia es un miedo desplazado, un mecanismo psicofisiológico “erróneo”: las fobias, las neurosis, etcétera son reacciones desproporcionadas a situaciones que, en principio, no suponen un peligro inmediato (físico) al que las sufre.

Haz caso ya, no te alejes, el diácono
que ruge en el interior de la piedra
que guardas en el interior del estómago está
clamando desde los cimientos de tu ser.

Lo más enervante, lo que más me hunde de estas petites fetes que nos marcamos, es cuando a las seis o siete de la mañana, en ausencia del alcaloide con yeso o de alguna sustancia que haga mi conciencia más persistente allá de las dos de la tarde, aparece mi padre, dentro de mí. Tengo el padre, decimos. Ahí es cuando se acaba esa obstinación de nuestra psique en permanecer fuera del espacio y el tiempo. Uno deja de flotar en las conversaciones enrarecidas por el tabaco y el etileno de cocaína enturbiando orquestralmente los receptores dopamínicos y se proyecta (no siempre de una manera puramente mental, todo depende de la intensidad de la juerga corrida) en frente de ti: un amigo vomitando, la chica que querías tirarte con la sombra de ojos corrida y el pelo apestando a tabaco, un completo desconocido que te invita a un tiro justo cuando empieza a amanecer. Piensas, entonces, en qué pensaría tu padre si te viera en ese momento. Y entonces, ante la terrorífica imagen de tu viejo levantando una ceja, reprobándote, con esa expresión asquerosa con la que parece decir: tú sabrás lo que haces, entonces, es cuando más sentido aceptar ese tiro. Así que bajas la cabeza, tú también. Y así matas al padre por media hora más.

Historias del Kronopios, Julio Mañas.

El diácono es la prueba de la ausencia directa de Dios pero la permanencia de su legado: la Ley. Él -el díacono- es el representante, el depositario de la moral que rige la costumbre. Y como tal, no habla desde el corazón -puesto que el corazón no habla lenguaje alguno, Dylan Thomas

[...] I have been told to reason by the heart,
But heart, like head, leads helplessly [...]

Should lanterns shine.

Sin embargo, “interior” se repite en dos versos contiguos y no destruye, anula, la capacidad lírica de la estrofa entera. El interior de la piedra es lo que el estómago a los cimientos del ser: una tautología. El ser dentro del ser.

La paradoja de Russell (el cuento del barbero)

En un lejano poblado de un antiguo emirato había un barbero llamado As-Samet diestro en afeitar cabezas y barbas, maestro en escamondar pies y en poner sanguijuelas. Un día el emir se dio cuenta de la falta de barberos en el emirato, y ordenó que los barberos sólo afeitaran a aquellas personas que no pudieran hacerlo por sí mismas. Cierto día el emir llamó a As-Samet para que lo afeitara y él le contó sus angustias:

En mi pueblo soy el único barbero. Si me afeito, entonces puedo afeitarme por mí mismo, por lo tanto no debería de afeitarme el barbero de mi pueblo ¡que soy yo! Pero si por el contrario, no me afeito, entonces algún barbero me debe afeitar ¡pero yo soy el único barbero de allí!

El emir pensó que sus pensamientos eran tan profundos, que lo premió con la mano de la más virtuosa de sus hijas. Así, el barbero As-Samet vivió por siempre feliz.

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Esparcid mis cenizas en Eurodisney

Feb 06 2009 Published by raulquiros under teatro

Creí que era exclusivo de algunas ópticas o bares de moda y me equivoqué. Cada vez son más los comercios que presentan el mismo aspecto: asépticos, inodoros, colores puros, casi sin nada que exhibir, con los productos ocultos y música envolvente, anulando la imagen que uno tiene de un comercio o tienda, como si entrar a comprar fuera un acto que ruboriza tanto al comprador como al vendedor. Los productos son casi translúcidos y no sabes bien dónde estás. Manzanas tan lustrosas y escasas o chaquetas tan perfectas que uno ya no sabe si ha entrado a una frutería, un bar, una tienda de ropa o de ordenadores.

Los dependientes visten como en antiguos filmes del futuro y los camareros igual. Todos tienen el pelo como recién salidos de la peluquería. Y están morenos los doce meses del año o el tiempo que dure su contrato.Sólo en el momento de pagar y meter en la bolsa lo que habías comprado te dabas cuenta de dónde estabas metido, en qué clase de establecimiento.

El rasgo característico del nuevo comercio es la confusión de géneros.

Si tienes un restaurante, debe parecer una tienda de zapatillas.
Si tienes una tienda de zapatillas debe parecer una de lámparas caras.
Si pones un negocio de lámparas debes intentar que parezca a un lugar de tatuajes y piercing.
Si quieres vender perfumes tu tienda debería confundirse con una de vinilos para DJ.
Un restaurante japonés debe tener la apariencia de un sex shop.
Y una tienda de sofás debe simular ser una tienda de ropa interior.
Y la tienda de ropa interior debe hacerte creer que estás allí para comprar tes de la India.

Hoy entré en un local de estos y no supe si pedir un Dry Martini o un par de calcetines de deporte.
Y me imagino lo que está por venir…
Pronto pasaremos de la confusión a la ocultación: se ocultarán los productos de la vista de la gente. Entraremos a tiendas por la simple soledad, presos del deseo y de la necesidad de diálogo, y nos llevaremos lo que nos digan que tenemos que llevarnos, en bolsas que no reflejan para nada lo que hay en el interior.
No entraremos ya a una tienda a algo tan bajo y rastrero comocomprar algo que necesitamos.

Entraremos a una tienda a EXISTIR.

A vivir un rato de nuestra vida y a hacer experiencia en un entorno creado, bien por astutos, o bien por locos. Espacios protegidos donde el clima está el año entero a 22 grados y donde no se grita. Y nadie ríe a carcajadas y no se producen acciones incorrectas. Por ejemplo nadie escupe en el suelo. Ir de tiendas ya no será un pasatiempo.

Ir de tiendas, meterse en establecimientos, representará dentro de poco la idea heideggeriana de

VERDAD MANIFIESTA EN ACCIÓN Y EL ACONTECER DE LA VERDAD.

Rodrigo García, Esparcid mis cenizas en Eurodisney

La obra completa.

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