(Un cubo de basura en medio del escenario. Aparece JOVEN silbando y se sitúa de espaldas al público y a un lado del cubo de basura. Se baja la cremallera y se dispone a orinar. Se acerca el Dueño y se queda observando al Joven.)
DUEÑO .- ¡Ejem!
JOVEN . – ¡Joder! ¡Qué susto!
DUEÑO .– Le rogaría que por favor guardara un poco de respeto por mi jardín. Me ha costado un dineral mantenerlo limpio.
JOVEN .- ¿Cómo que su jardín? La calle es de todos.
DUEÑO .- Disculpe joven, pero ese trozo de calle es mío. (Busca unos papeles dentro del cubo, y los enseña). ¿Se da cuenta?
JOVEN .- Vaya, perdone. ¿Y cómo es que vive en un cubo de basura? ¡Es asqueroso!
DUEÑO .- (Irritado) Lo que es asqueroso es tener que recordarle a la gente ciertos modales. (Mira al lugar donde supuestamente ha orinado. Pausa.) De todas formas, mi familia y yo tenemos aquí todo lo que necesitamos.
JOVEN .- Y no es un espacio un poco pequeño para…
DUEÑO .- En absoluto. Yo no trabajo durante el día, así que me dedico a las tareas del hogar y a llevar a los niños al cole y darles de comer. Mi mujer llega tarde, los acuesta, damos un garbeo y me voy a trabajar. No nos vemos mucho, pero así es la vida. (Deja los papeles en el interior y comienza a buscar algo. Saca un perro, le ata la correa y sale del cubo con el perro. El perro puede ser de cartón-piedra). Vamos, Efrén, pórtate bien.
JOVEN .- Vaya… Debe ser incómodo de todas formas. No han pensado en mudarse a un sitio más amplio. ¿Quizá a una casa a las afueras?
(El perro se pone a orinar donde lo iban a hacer JOVEN. El DUEÑO lo azuza para que no lo haga)
DUEÑO .- ¡Ahí no, Efrén! No, no hemos pensado en mudarnos. Aquí tenemos todo lo que necesitamos. Verá, ahorramos un montón de dinero viviendo en el cubo. No se imagina la cantidad de cosas que se tiran a un cubo de basura. Es una bendición, aunque a veces apesta. Comida, muebles, el televisor de la salita de estar. Todo gratuito. De hecho uno de mi hijos lo dejaron aquí una noche y lo acogimos. Es como si lo hubiera parido mi mujer.
JOVEN .- Ya… Aunque claro, tendrán problemas de intimidad, todo el mundo abriendo y cerrando su puerta…
DUEÑO .- No es molesto, es un gaje. Lo que sí es molesto es que se pongan a mear en mi jardín. (Recoge una caca del perro con un pañuelo y mete al perro primero, y a la caquita después, dentro del cubo).
JOVEN .- Aun así, debe usted tener un trabajo bastante limitado para tener que verse en esta situación…
DUEÑO .- (Le corta porque suena su teléfono móvil) Espere, espere. ¿Sí? ¡A ver, idiota! Te he dicho antes que vendas en corto libras. ¡Libras esterlinas, idiota! ¿Y a mí que me importa las previsiones de inflación del banco central europeo? ¡Es lo que quiere el cliente y punto! (Cuelga). Por dónde iba… El sitio es fantástico, muy bien situado: hay escuelas y centros comerciales muy cerca de aquí. ¿Quiere ver la plaza de garaje? (Los dos se asoman al interior del cubo).
JOVEN .- ¡Hostias, un Audi!
(El JOVEN hace la señal del dinero al PÚBLICO mientras el DUEÑO no mira, frotando el índice y el pulgar).
JOVEN .- Está bien montado usted, ¿no?
DUEÑO .- Mi mujer quería un Mercedes, aunque ya ven, de momento sólo hay espacio para un coche. Además tenemos que reformar la cocina.
JOVEN.- ¿Y cuando sus hijos crezcan?
DUEÑO .- El mayor quiere casarse en un par de años, así que estamos apuntados en la lista para cubos de basura de protección oficial. Querrán tener espacio… Es lógico. Es ley de vida vamos.
JOVEN.- Claro, claro. Muy lógico.
DUEÑO .- Bien caballero, ha sido un placer charlar con usted. El sueño me puede y aún tengo que dar de comer a los gemelos y regar el jardín. (Saca una manguera del cubo y se pone a regar la calle.) Buenas noches. (Da la espalda al joven y se gira). Por cierto, no quiero volverle a ver por aquí o llamaré a la policía.

Endgame de Samuel Beckett
(
Silencio corto. El joven vacila. Finalmente le da unos golpecitos en el hombro)
DUEÑO.- ¿Quién es?
JOVEN.- ¡Disculpe que le moleste otra vez! ¿Dónde se apunta uno para un cubo de estos?
DUEÑO.- (
Deja de regar) Vaya de ocho a diez al ayuntamiento y pregunten por el nuevo plan de vivienda de la comunidad. Dése prisa y no lo deje para otro día, no vaya que le den un contenedor de papel y ya se sabe (
el Joven afirma bobaliconamente).
(
Silencio. Se miran entre ellos)
JOVEN.- ¿Ya se sabe el qué?
DUEÑO.- Que no se puede vivir del papel, alma de cántaro. A no ser que les guste alimentarse de tetrabriks, periódicos antiguos o libros que nadie quiere.
JOVEN .- ¡Ahhhhh!
DUEÑO.- Buenas noches.
(
Silencio)
JOVEN .- (
Al público) Pues yo creo que esta es de esas ocasiones que no hay que desaprovechar. Siempre es bueno saber que alguien se preocupa por ti, aunque sea desde ahí arriba. (
Señala al cielo, luego mira). ¡Eh! ¡Tú! Baja de ahí, que te vas a caer. ¿No quieres acompañarme al ayuntamiento? ¿No? ¡Pues peor para ti! (
Silencio) No mires, que voy a mear, ¿ok?
(
Hace el ademán de orinar en el cubo pero se da cuenta de que no debe, porque se percata de que el dueño aún está ahí)
JOVEN.- ¡Anda coño!
Hace mutis.