Archive for Enero, 2009

El proceso de creación II

Ene 28 2009 Published by raulquiros under poesía

El poeta trabaja, como el pescadero que limpia pescado, contra el tiempo. Tiene en sus manos un material que es la promesa de un alimento y de una descomposición.

Luis Muñoz.

La segunda medida es “tallar” el poema: se le da forma métrica y rítimica. Desconfío de la métrica rígida (que mal utilizado esclerotiza un poema) pero también del verso libre (que lo diluye en una infinidad de ritmos desiguales). En este caso he optado por un ritmo tradicional, endecasílabos con o sin golpe tónico en la sexta, nonasílabos y versos de apoyo menores de cinco, etcétera. El resultado queda más o menos así. Ahora comienza la tarea dura: la poda.


Flunitrazepam

Haz caso ya, no te alejes, el diácono
que ruge en el interior de la piedra
que guardas en el interior del estómago está
clamando desde los cimientos de tu ser.

Acaso no se comprenden
tus pies de barro con aquel futuro
que imaginaste en la región desértica,
acaso no creías que el amor
era un líquido ardiente,
que los vapores te llevarán
a encuentro con el amor.

No sé, a veces los árboles,
su ceniza, se cimbrean, parecen
morir de pie y sus sombra es su lápida
sin nombre.

Quisieras tal vez un televisor,
y ver tu vida en el televisor,
grabar tu vida en el televisor
para repetir, una y otra vez
los momentos más encomiables,
algún orgasmo,
añadir subtítulos en polaco,
realizar los comentarios
o la versión del director.

Primero un plano secuencia, el final:
tú mirando tu propio nacimiento
en la pantalla, en un bucle infinito
sin anuncios sin pausa sin aliento
en un círculo tragicómico
con el alcanzar lo eterno, esto es:
lo que siempre quisiste:
no morir,
no ser inmortal.

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El proceso de creación I

Ene 21 2009 Published by raulquiros under reflexiones

Voy a detallar elproceso de creación de un poema.

El primer momento es el de la inspiración.

No puede detallarse demasiado sin caer en la pedantería.

No puede decirse mucho más.

Los siguientes capítulos tratarán de la técnicas y correcciones que vaya realizando.

Ahora, las notas en bruto del cuaderno.

Título: Flunitrazepam

Ideas: Haz caso ya, no te alejes, el diácono que murmura en el interior de la piedra que guardas en el estómago
está clamando desde los cimientos de tu ser.
Acaso no se corresponden tus pies de barro a aquel futuro que imaginaste
en la región desértica de Ginebra
acaso no creías que el amor era un líquido inflamable
que llevarían al encuentro del amor.
No sé. A veces los árboles de ceniza
se cimbrean y parecen morirse de pie
y la sombra es una lápida sin nombre.
Quisieras tal vez tener un televisor,
y ver tu vida en el televisor
y grabarla para repetir una y otra vez
los momentos más encomiables
algún orgasmo
añadirle subtítulos en checo
y realizar los comentarios del director.
Primero un plano secuencia el final:
tú mirando tu propio nacimiento en la tele
en un bucle infinito
sin anuncios
sin pausa para el aliento
en un círculo que garantice la eternidad
esto es, lo que siempre quisiste
no morir
no ser inmortal.

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Nieve

Ene 12 2009 Published by raulquiros under reflexiones, relatos

De verdad que no entiendo a los que os ilusionais con la nieve. Hasta cierto punto puedo comprender que la ausencia de colores, el paisaje minimalista, las calles y los automóviles perlados, el frío estático, como aleteando levemente en el aire, los copos de nieve en trayectorias helicoidales contra el pavimento o las gafas puedan estremeceros y arrancaros por unos instantes del tedio policromo y aburrido al que nos tiene sometido la cotidianeidad. Es paradójico, digo, que la ausencia de tono sea precisamente más entrañable que una mirada llena de colores; ¿no será acaso que sabemos de lo efímero de la nieve (por cuanto terminará por derretirse y regalarnos nuevamente nuestro mundo) y que la parquedad del blanco dará lugar al florecimiento de aquello a lo que estamos acostumbrados?

La ciudad nevada y los edificios me parecen cojos, sin cimientos, suspendidos en mitad de la nada por una fuerza inexplicable y aterradora que me oprime las sienes; los coches, los cubos de basura, las alcantarillas y las aceras indiferentes bajo su manta de hielo (debería decir “lápida”). Miro un paisaje nevado, una ciudad nevada y veo el desierto de la luz. Límites perdidos. Las únicas aristas, las únicas formas que puedo percibir y por tanto entender son las de mi propio ser: aparecen escindiendo el blanco nuclear, desgarrando con su color propio y funesto la virginidad de aquello que alcanzo con los sentidos.

Entonces pienso lo blanda que es la existencia ante esa obra mastodóntica de la meteorología y desaparezco.

Barnuevo, María Girón

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El regalo de Reyes

Ene 07 2009 Published by raulquiros under reflexiones, relatos

- No hay tal cosa como una técnica; de hecho son precisamente aquellos que presumen de tener una “técnica” los que realmente fastidian cualquier espontaneidad y con ello enturbian la imagen del resto del género. Más que enturbiarla, la consitituyen. Te pongo a nosotros como ejemplo: salimos, tomamos un café y te invito a tomar helado en casa. Ahora cuéntale esto a tus amigas, seguramente te preguntarán con esa mirada inescrutable y un tanto sibilina con las que creéis comunicaros secretamente entre vosotras, pero que no consigue engañar a nadie : ¿qué tal? Que en resumidas cuentas quiere decir: ¿cómo lo hace? ¿Bien, mal, regular? ¿Te pone encima, debajo? ¿Baja? De acuerdo, a nosotros nos va como anillo al dedo el estigma de golfo, pero de no existir una reacción estereotipada a un comportamiento no sólo ya descastado sino peligrosamente patético y compasivo por parte de vosotras, los rodolfovalentinos, incluso aquellos que tuvieran un breve talento dialéctico para aparentar distanciarse del resto, sin llegar a diferenciarse más que en lo superficial, y vosotras no inisistiérais entre vosotras a jugar a esos juegos de recelos y envidias como los que os hacen escudriñar con precisión clínica a cada una de las chicas que os encontráis al entrar en cualquier establecimiento, qué pendientes lleva, si tiene el pelo encrespado, el busto alzado o caído, el culo gordo, demasiados mofletes, si bizquea o se le ha corrido el rímmel, etcétera, quizá y sólo quizá (por poner, un ejemplo), yo no me habría visto forzado aquella noche que veníamos borrachos a meterte mano y querer acostarme contigo, tan sólo por cumplir mi papel, ni los cientos de adolescentes de 20 a 30 años (aprox.) que te rodeaban en el bar con el cubata pegado a la camisa blanca a la manera de un soldado contemporáneo con su fusil simbólico, y ciertos problemas notorios como mantener el equilibrio vertical y lingüístico, a continuar su rutinaria y cada vez más frénetica búsqueda de placer instantáneo un fin de semana más y elaborar una teoría (más bien una práctica) perentoria de una supuesta técnica de ligoteo que en realidad no es más que un ritual más que trillado por ambos y que demuestra su polvorienta esencia justo después del summum de la cosa, verbigracia, el polvo. Que para tu información suele ser paradójicamente nefasto en lo que a calidad emocional y sexual refiere.

- Todo ese discurso florido y aparentemente lleno de buenas intenciones me hacen ver que en el fondo eres un chico despierto, al menos más observador que el resto, pero despiadado y torpe como los demás, esa pose cosmopolita, incorregiblemente cínica y un tanto misteriosa es rara de encontrar, pero no verdaderamente original. Acaso gracias a tu paciencia (con seguridad, eras el patito feo de tu clase y mientras tus compañeros se reventaban espinillas y compartían pus y herpes labiales con quinceañeras en el Burger King, tú te dedicabas a odiarlos en secreto y a estudiar para el día de mañana ser mejor que ellos – que los dos, que él profesionalmente (ya que entre vosotros es cuestión siempre de pollas simbólicas) y que ella, moralmente (porque no te amó la primera vez, ya perdió su oportunidad y te vale quizá para un polvo para glosar tu ego maltrecho en tu adolescencia, pero nunca para quererla) – has logrado que alguna despistada, quizá la mayoría, se hayan dejado llevar por la experiencia chispeante de pasar un rato a tu lado, incluso alguna habrá optado por vincularse contigo más allá del proverbial polvo de una noche – en el que, por cierto, normalmente intervienen DOS personas, así que no añadirías nada nuevo a lo ya conocido por mí, pequeño -, pero si lo deciden es por la simpatía que les produce tu infructuoso intento de aparentar ser distinto: ellas, por el contrario (y permite que haga a las otras partícipes de lo que te voy a asegurar) tienen un sentido del humor mucho más rico que el tuyo y les divierte ver cómo caes en tus contradicciones de chico atento, sencillo, inteligente, romántico y a un mismo tiempo que se acobarda ante una mujer inteligente, se pone a llorar si se le recuerdan sus fracasos amorosos o le avergüenza reconocer que en el fondo sólo quiere que le acaricien la espalda y le llamen requeteguapo, mocetón, etcétera; vamos el tipo de actor que sale a la calle con los huevos al aire y luego en escena tiene pánico a mostrar los genitales.

- Lo que tú digas. ¿Más helado?

- Claro, me encanta. ¡Hmm!

- Dame un beso.

- Así no.

- Alteza de egipcia belleza, ¿hay un beso vuestro que mi boca merezca?

- Imbécil.

- Pero me adoras.

(Se besan)

La medalla de carbón, Felipe Pichón

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El Cubo De Basura (Homenaje a Beckett en Endgame)

Ene 05 2009 Published by raulquiros under teatro

(Un cubo de basura en medio del escenario. Aparece JOVEN silbando y se sitúa de espaldas al público y a un lado del cubo de basura. Se baja la cremallera y se dispone a orinar. Se acerca el Dueño y se queda observando al Joven.)

DUEÑO .- ¡Ejem!
JOVEN . – ¡Joder! ¡Qué susto!
DUEÑO .– Le rogaría que por favor guardara un poco de respeto por mi jardín. Me ha costado un dineral mantenerlo limpio.
JOVEN .- ¿Cómo que su jardín? La calle es de todos.
DUEÑO .- Disculpe joven, pero ese trozo de calle es mío. (Busca unos papeles dentro del cubo, y los enseña). ¿Se da cuenta?
JOVEN .- Vaya, perdone. ¿Y cómo es que vive en un cubo de basura? ¡Es asqueroso!
DUEÑO .- (Irritado) Lo que es asqueroso es tener que recordarle a la gente ciertos modales. (Mira al lugar donde supuestamente ha orinado. Pausa.) De todas formas, mi familia y yo tenemos aquí todo lo que necesitamos.
JOVEN .- Y no es un espacio un poco pequeño para…
DUEÑO .- En absoluto. Yo no trabajo durante el día, así que me dedico a las tareas del hogar y a llevar a los niños al cole y darles de comer. Mi mujer llega tarde, los acuesta, damos un garbeo y me voy a trabajar. No nos vemos mucho, pero así es la vida. (Deja los papeles en el interior y comienza a buscar algo. Saca un perro, le ata la correa y sale del cubo con el perro. El perro puede ser de cartón-piedra). Vamos, Efrén, pórtate bien.
JOVEN .- Vaya… Debe ser incómodo de todas formas. No han pensado en mudarse a un sitio más amplio. ¿Quizá a una casa a las afueras?
(El perro se pone a orinar donde lo iban a hacer JOVEN. El DUEÑO lo azuza para que no lo haga)
DUEÑO .- ¡Ahí no, Efrén! No, no hemos pensado en mudarnos. Aquí tenemos todo lo que necesitamos. Verá, ahorramos un montón de dinero viviendo en el cubo. No se imagina la cantidad de cosas que se tiran a un cubo de basura. Es una bendición, aunque a veces apesta. Comida, muebles, el televisor de la salita de estar. Todo gratuito. De hecho uno de mi hijos lo dejaron aquí una noche y lo acogimos. Es como si lo hubiera parido mi mujer.
JOVEN .- Ya… Aunque claro, tendrán problemas de intimidad, todo el mundo abriendo y cerrando su puerta…
DUEÑO .- No es molesto, es un gaje. Lo que sí es molesto es que se pongan a mear en mi jardín. (Recoge una caca del perro con un pañuelo y mete al perro primero, y a la caquita después, dentro del cubo).
JOVEN .- Aun así, debe usted tener un trabajo bastante limitado para tener que verse en esta situación…
DUEÑO .- (Le corta porque suena su teléfono móvil) Espere, espere. ¿Sí? ¡A ver, idiota! Te he dicho antes que vendas en corto libras. ¡Libras esterlinas, idiota! ¿Y a mí que me importa las previsiones de inflación del banco central europeo? ¡Es lo que quiere el cliente y punto! (Cuelga). Por dónde iba… El sitio es fantástico, muy bien situado: hay escuelas y centros comerciales muy cerca de aquí. ¿Quiere ver la plaza de garaje? (Los dos se asoman al interior del cubo).
JOVEN .- ¡Hostias, un Audi!
(El JOVEN hace la señal del dinero al PÚBLICO mientras el DUEÑO no mira, frotando el índice y el pulgar).
JOVEN .- Está bien montado usted, ¿no?
DUEÑO .- Mi mujer quería un Mercedes, aunque ya ven, de momento sólo hay espacio para un coche. Además tenemos que reformar la cocina.
JOVEN.- ¿Y cuando sus hijos crezcan?
DUEÑO .- El mayor quiere casarse en un par de años, así que estamos apuntados en la lista para cubos de basura de protección oficial. Querrán tener espacio… Es lógico. Es ley de vida vamos.
JOVEN.- Claro, claro. Muy lógico.
DUEÑO .- Bien caballero, ha sido un placer charlar con usted. El sueño me puede y aún tengo que dar de comer a los gemelos y regar el jardín. (Saca una manguera del cubo y se pone a regar la calle.) Buenas noches. (Da la espalda al joven y se gira). Por cierto, no quiero volverle a ver por aquí o llamaré a la policía.

Endgame de Samuel Beckett

Endgame de Samuel Beckett


(Silencio corto. El joven vacila. Finalmente le da unos golpecitos en el hombro)
DUEÑO.- ¿Quién es?
JOVEN.- ¡Disculpe que le moleste otra vez! ¿Dónde se apunta uno para un cubo de estos?
DUEÑO.- (Deja de regar) Vaya de ocho a diez al ayuntamiento y pregunten por el nuevo plan de vivienda de la comunidad. Dése prisa y no lo deje para otro día, no vaya que le den un contenedor de papel y ya se sabe (el Joven afirma bobaliconamente).
(Silencio. Se miran entre ellos)
JOVEN.- ¿Ya se sabe el qué?
DUEÑO.- Que no se puede vivir del papel, alma de cántaro. A no ser que les guste alimentarse de tetrabriks, periódicos antiguos o libros que nadie quiere.
JOVEN .- ¡Ahhhhh!
DUEÑO.- Buenas noches.
(Silencio)
JOVEN .- (Al público) Pues yo creo que esta es de esas ocasiones que no hay que desaprovechar. Siempre es bueno saber que alguien se preocupa por ti, aunque sea desde ahí arriba. (Señala al cielo, luego mira). ¡Eh! ¡Tú! Baja de ahí, que te vas a caer. ¿No quieres acompañarme al ayuntamiento? ¿No? ¡Pues peor para ti! (Silencio) No mires, que voy a mear, ¿ok?
(Hace el ademán de orinar en el cubo pero se da cuenta de que no debe, porque se percata de que el dueño aún está ahí)
JOVEN.- ¡Anda coño!

Hace mutis.

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Tres años en el alcohol

Ene 04 2009 Published by raulquiros under reflexiones

O lo que es lo mismo. La canción con la que despertaba las resacas en Dublín.

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